"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

domingo, 28 de octubre de 2012

La imagen exterior de España, ¿exagerada o real?



La verdad es que en mi blog no acostumbro a hablar de política, ya que creo que es algo personal y que prefiero guardarme para mí. Pero tan sorprendida me quedé ayer leyendo las palabras de nuestro Rey Don Juan Carlos que no he parado de plantearme muchas cosas. Para aquellos que no las hayan escuchado o leído en los diferentes medios de comunicación de nuestro país  me estoy refiriendo a estas palabras: 

"Desde fuera, España se ve mejor. Desde dentro, dan ganas de llorar. Pero hay que seguir para delante: con un cuchillo en la boca y una sonrisa[1]."  

Sinceramente, no sé con qué jefes de Estado o de Gobierno ha mantenido conversaciones nuestro monarca. Pero desde luego dista mucho de la realidad, de hecho, yo diría que hay gente que tiene una imagen aún peor de la que existe o por lo menos esas son las impresiones que yo percibo cuando me relaciono con otras nacionalidades aquí en Alemania.  Muchos te dicen “¡oh, España!, crisis, no trabajo, no dinero…” otros quieren llegar más allá y te preguntan: ¿cómo está la situación allí realmente?, ¿es verdad que hay todos los días manifestaciones?, ¿qué hasta la gente mayor, los jubilados acuden para hacer oír sus voces?
Entonces, yo me pregunto, ¿quién tiene una visión distorsionada de la realidad: los políticos y la monarquía, los medios de comunicación o los ciudadanos?, ¿qué importa más la imagen que tienen en el exterior de España o la opinión del 25% de la población activa que está en el paro?, o llegando incluso un poco más allá, ¿qué es más importante la opinión de otros países  o la de los 47.212.990 habitantes que componen España[2]?, ¿es que acaso existen dos España?
Una vez más queda patente que la opinión de los políticos y del monarca queda a años luz de las percepciones y opiniones del pueblo. Es evidente que la imagen que vendemos al exterior es importante, que ésta favorece o empeora nuestras relaciones económicas y políticas con otros países y que incluso nos ayudará a mejorar nuestra economía y a salir de la crisis. Pero no debemos de olvidarnos del pueblo, de lo que piden los ciudadanos, de lo que necesitan, ya que al fin y al cabo son ellos los que sufren y pagan  las consecuencias de los movimientos de los políticos.



[1]http://www.europapress.es/nacional/noticia-rey-espana-ve-fuera-mejor-dentro-dan-ganas-llorar-20121027121317.html?utm_source=boletin&utm_medium=email&utm_campaign=usuariosboletin
[2] Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicados el 1 de enero de 2012.

domingo, 21 de octubre de 2012

Berlín, una ciudad marcada por los contrastes

Tras varios meses de ausencia vuelvo a la carga. El trabajo, el curso de alemán y unas merecidas vacaciones, han provocado que en repetidas ocasiones fuese incapaz de sentarme frente al ordenador para escribir y sacar a la luz nuevas historias. Un parón que espero que haya sido sólo un paréntesis con el que coger fuerza y energía para seguir publicando artículos.
Como he mencionado anteriormente, uno de los motivos por los que mi blog ha estado tan abandonado han sido unos días de descanso, disfrutando y conociendo un poquito más de la cultura alemana. La primera parada, Berlín. Un seminario para evaluar mi estancia y mi voluntariado aquí han permitido que me desplazase a la capital alemana. La verdad es que como suele pasar cuando haces un viaje intentas informarte de los monumentos, sitios más emblemáticos, curiosidades y preguntas a algún conocido sobre la ciudad. Todos llegaban a la misma conclusión, te va a encantar. Y he de reconocer que no se equivocaron en nada. Efectivamente, Berlín es un mundo aparte. Una ciudad marcada por los contrastes, entre la parte oeste y la este, entre el lujo y lo alternativo, la modernidad y la tradición…
Los 15 días que permanecí en la capital, fueron un viaje en el tiempo intentando comprender como fueron esos años en los que Berlín era el epicentro de uno de los hechos más dolorosos y sangrientos del siglo XX, la 2º guerra mundial y como después con la Guerra Fría la ciudad quedó divida en dos partes, la zona este y la oeste. La multiculturalidad es otro de sus puntos fuertes de esta gran ciudad, patente en sus gentes, en sus calles impregnadas de cultura urbana a través de sus edificios, mobiliario urbano, parques y/o monumentos. Así como el barrio judío, con sus edificios escoltados por policías. La vegetación manifiesta a través del “Tiergarten” o el jardín botánico, con sus lagos y animales, en pleno centro de la ciudad. La importancia de la cultura para la ciudad, a través de nada más y nada menos que 365 museos, entre los que destacan los que están situados en la famosa “isla de los museos”, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999.  O la contraposición de la arquitectura moderna con el estilo sobrio de los edificios de la parte soviética.
En definitiva, un sinfín de contraste que son necesarios descubrirlos por uno mismo.