"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

lunes, 29 de julio de 2013

¿Demagogia barata en tiempos de crisis?



Por desgracia, Valladolid es sinónimo de noticias dramáticas o negativas cuando sale en los medios de comunicación. Sin embargo, hoy ha sonado de manera diferente.
Desde hace unas horas, el ayuntamiento de Valladolid ha incorporado a Ángela Bachiller en su equipo, convirtiéndose en la primera concejala con síndrome de Down de España. La joven de 29 años trabajaba como auxiliar administrativo en la Concejalía de Bienestar Social y su nombre empezó a resonar en las elecciones municipales de 2011, ya que ocupaba el puesto número 18 en la candidatura del Partido Popular y a raíz de la dimisión de un concejal ésta ha pasado a ocupar su sillón.
Los que la conocen dicen que es un ejemplo de superación y de lucha. Pero además de sus cualidades como persona, se puede decir que gracias a ella hoy Valladolid ha escrito un renglón de la historia de España, dando un paso más en el camino hacia la integración y la igualdad de oportunidades para este colectivo. 
Sin embargo, este hecho parece que choca con otra realidad. Y es que cerca de 80.000 personas están incapacitadas para ejercer el derecho a voto, por su discapacidad intelectual, y la decisión de poder ejercer este derecho depende de los jueces, según datos de la Junta Electoral Central solicitados en  2011 por el Ministerio Fiscal[1].
Aún así, ahora que están tan de moda términos como paridad, igualdad o no discriminación espero que este acontecimiento no este promovido por una estrategia de marketing o para desviar la atención hacia otros temas, y que realmente Ángela ocupe este puesto por méritos propios. Ya que este hecho me recuerda al protagonizado por el ex presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuando en 2004 formó gobierno con un equipo paritario compuesto por un 50% de hombres y el otro 50% de mujeres. Sólo el tiempo dirá si se trata de demagogia barata o de un nombramiento merecido.

2 comentarios:

  1. La comparación que haces me parece estúpida: ser mujer *no* es una enfermedad, ni una mujer es menos inteligente que un hombre por ser mujer. El síndrome de Down en cambio *sí* es una enfermedad, y *sí* limita la inteligencia de quien la padece, a veces de forma dramática.

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    1. Me gustaría aclarar que yo para nada estoy comparando a una mujer con una persona discapacitada desde ese prisma que usted expone, sino que lo estoy comprando desde el punto de vista de que ambas pertenecen a colectivos vulnerables. Y nos guste o no la sociedad actual sigue haciendo esta distinción. Por lo que apelo a que no se frivolice con estos temas y se traten con el respecto y el cuidado que les corresponde, y no se utilicen para ganarse el aplauso, ya que son temas que suscitan gran sensibilidad.

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