"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

lunes, 23 de septiembre de 2013

Cada día más cerca de erradicar la enfermedad del SIDA

Hoy los medios de comunicación nos transmitían una buena noticia. Parece ser que uno de los objetivos de Desarrollo del Milenio[1] está cerca de cumplirse. Estoy hablando concretamente del objetivo 6, referente a la detención y reducción de la propagación del SIDA antes del 2015.
Desde que surgiese la enfermedad a principios de la década de los 80, en la comunidad homosexual de san Francisco, 75 millones de personas han sido infectadas, 10 millones de personas en el mundo precisan de antivirales y 36 millones de personas han fallecidos por causas relacionadas con esta enfermedad. Datos escalofriantes, que se recogen en el informe del Programa de las Naciones Unidas para el VIH/SIDA. Sin embargo, pese a ello, también hemos sabido que la lucha contra esta lacra está dando sus frutos y es que la enfermedad se ha reducido un 33% desde 2001 y en el caso de los niños se ha reducido hasta en un 52%.
Por desgracia, las regiones más infecciones siguen estando en países subdesarrollados como África sahariana donde existen más de 25 millones de personas, de los cuales 2,9 millones son niños, seguida del Sudeste Asiático con 3,9 millones de infectados y Latinoamérica con un millón y medio de afectados[2].
Hasta aquí, podríamos decir que los datos que nos han facilitado son muy positivos, y alentadores, e incluso podríamos vaticinar que quizás antes del 2015 se pudiese cumplir el objetivo 6 de Desarrollo del Milenio. Pero como siempre hay un aspecto que se resiste, y es que aun no existe un acceso universal al tratamiento ya que siguen existiendo dificultades para asegurar el acceso al tratamiento antirretroviral para esos colectivos más vulnerables, como son las personas que consumen drogas, mujeres y niñas.  Para ser concretos, a día de hoy 10 millones de personas en el mundo precisas de antirretrovirales.
Pese a todo, es un gran paso para acabar con esta lacra que lleva destruyendo la vida de mucha gente desde hace más de 30 décadas.

martes, 10 de septiembre de 2013

¿Madrid 2024 a la cuarta será la vencida?


Muchas esperanzas e ilusiones se habían depositado para que Madrid consiguiese los Juegos Olímpicos en 2020. La capital española lleva años trabajando para conseguirlo. Sin embargo, la suerte no estuvo de su lado el pasado sábado y lo que es peor, cayó en la primera ronda. Sus rivales Estambul y Tokio. En principio, rivales que no parecían fuertes, pero que sin embargo nos jugaron una mala jugada en el último momento. Quizás ese fue el problema, el exceso de confianza en que los Juegos Olímpicos eran nuestros antes de adjudicarse. Esa derrota inesperada sentó a muchos como un jarro de agua fría. El sueño olímpico se esfumaba y con el casi 17 millones de euros que los patrocinadores habían invertido en la marca Madrid 2020 y el 80% de las infraestructuras construidas.
Como dice el refrán, de los errores se aprende, por eso ahora toca resignarse y reflexionar sobre los motivos del fracaso. Muchos son los interrogantes que se nos  plantean ¿si el conflicto abierto con Gibraltar nos ha perjudicado?, ¿si la crisis económica que atraviesa nuestro país ha sido un obstáculo?, ¿si Madrid 2020 era más un despilfarro que una inversión?, ¿si el problema con el dopaje sigue estando sin resolver?, ¿si el proyecto era demasiado austero para un evento deportivo tan ostentoso y despampanante como son unos Juegos Olímpicos?  o quizás, ¿el problema era interno?, y es que la candidatura Madrid 2020 no estaba apoyada por todos los ciudadanos y muchos la veían como una cortina de humo ante los verdaderos problemas que salpican a nuestros país, de ahí la falta de convicción y de profesionalidad en algunos de los discursos.
Si Madrid presenta por cuarta vez consecutiva su candidatura para optar a los Juegos Olímpicos de 2024 sigue siendo una incógnita, pero una cosa esta clara, y es que el deporte es como la vida misma, una competición constante en el que hay que trabajar duro, y en la que algún día ese esfuerzo y ese sacrifico se verán recompensados.