"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

viernes, 12 de junio de 2015

España y la Unión Europea celebran los 30 años de la firma del Tratado de Adhesión


Un día como hoy, hace 30 años, la vida de todos los españoles cambiaba por completo, y es que el 12 de junio de 1985 España firmaba el Tratado de Adhesión a la Comunidad Económica Europea,  lo que actualmente se conoce como Unión Europea. Aunque su entrada oficial en Europa no sería hasta el 1 de enero de 1986. Este paso ha supuesto cambios significativos en el estado de bienestar que teníamos, y durante 3 décadas estos cambios se han ido consolidando y reafirmando. La integración no ha sido fácil, ha supuesto sacrificios pero también ha sido beneficiosa en diversos aspectos.
Se consolidó y se estabilizó la democracia,  se liberalizaron y ampliaron los mercados. Debido a la libre competencia, se regularizaron algunos sectores como el de la agricultura. Se eliminaron los controles transfronterizos entre los países de la Unión Europea, lo que permitió viajar libremente. Vivir y trabajar en el extranjero es ahora más fácil. Se europeizaron algunos asuntos de justicia e interior. Se fortaleció la política exterior y de seguridad. La recepción de fondos estructurales y de cohesión nos han permitido crecer económicamente e igualarnos en algunos aspectos con el resto de Estados miembro. Se implantó una moneda única europea. De hecho, cada día se apuesta más por hacer más democráticas y más transparentes las Instituciones Europeas, otorgando a sus ciudadanos un papel más participativo.
Hoy, 30 años después son muchas las preguntas que me planteo ¿qué hubiese pasado si España no hubiese entrado en la Unión Europea?, ¿cómo habría sido mi vida?. Realmente, ¿habría llegado a estudiar en el extranjero gracias a una beca Erasmus?. Incluso me pregunto si algún día habría llegado a trabajar en otro país de Europa que no fuese España. Si hubiese podido viajar tanto, sin tener que preocuparme del pasaporte, el cambio de divisas, la cultura o el idioma que me iba a encontrar allí. O si me hubiese interesado tanto por lo que pasa en otros países europeos a nivel político, cultural, social o económico.
Haciendo balance solo puedo decir que como casi todo, la entrada de España en la Unión Europea ha tenido sus pros y sus contras. Pero a mí no me cabe duda de que este hecho ha provocado cambios que no han dejado a nadie indiferente, ya que han dado paso a la modernización política, económica y social de España. Por eso, hoy los españoles tenemos algo que celebrar.

lunes, 1 de junio de 2015

Mons, capital europea de la cultura 2015

Viviendo en Bruselas, este año, una de las citas obligadas que me había marcado era acudir a Mons. Una ciudad valona a tan sólo 50 minutos en tren y que ha sido designada este año junto con la ciudad checa de Pilsen, capital europea de la cultura.
Así que este sábado nos desplazamos a Mons para ver el ambiente y disfrutar un poco de su diversidad cultural. En concreto, este fin de semana se celebraba la famosa festividad de "Doudou (Ducasse de Mons)". Un evento de origen medieval que se celebra todos los años a finales de mayo y que es Patrimonio Intangible de la Humanidad por la Unesco desde 2005.
Nosotras acudimos el sábado por lo que sólo vimos los preparativos de lo que se celebraría al día siguiente, el día grande. Pero aun así, el ambiente festivo se respiraba en la calle, la ciudad estaba abarrotada, se sucedían las bandas de música y los desfiles, vimos las reliquias de Sainte Waudru y hasta llegamos a ver la maqueta del dragón que participaría en el Combate de Lumeçon.
Y es que son 4 los hechos importantes que enmarcan la festividad de Doudou. El sábado por la tarde comenzaba con el  Descenso del relicario de Sainte Waudru. Fundadora de la ciudad y quién habría puesto fin a la plaga de la peste en la ciudad.  El domingo por la mañana tuvo lugar la Procesión del carro de oro, un cortejo religioso pero también histórico en el que diferentes grupos de personas vestidas con trajes de la época, se pasearon con los restos de la santa por las calles de Mons ante la atenta mirada de sus habitantes. Esta peregrinación terminó con el Ascenso del Carro de Oro a la Catedral.

A continuación, en la Grand Place se dio paso a la recreación del Combate de Lumeçon, donde según cuenta la leyenda, san Jorge acompañado de personajes de Lumeçon como diablos, hombre blancos, hombres árbol, bomberos y policías de cascos blancos o azules, esperarían acabar con el dragón. Allí enfrente del ayuntamiento millares de personas esperaban ansiosos el feliz desenlace, que san Jorge acabase con la vida del dragón que había aterrorizado a la ciudad durante tanto tiempo. Todo ello al son de la canción popular “Doudou”.

Este es sólo un ejemplo de los cerca de 300 eventos culturales y artísticos que se están celebrando durante este año en la ciudad de Mons. Una ciudad situada en el corazón de Valonia, con apenas 93.000 habitantes, pero que sin embargo cuenta con una inmensa riqueza y diversidad cultural que merece la pena disfrutar.