"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

viernes, 17 de mayo de 2013

Privadas de su libertad forzosamente



Hace unos días conocíamos la noticia de que en Cleveland tres chicas habían sido liberadas tras 10 años secuestradas. Pese a que en los últimos años se están multiplicando los secuestros estas noticias me sigue poniendo los pelos de punta. Muchas son las informaciones que se suceden durante el cautiverio, primero el secuestro, luego la búsqueda y algunas veces conocemos un desenlace con final feliz.  
Historias como la de Jaycee Dugard, la joven que estuvo 18 años retenida en un cobertizo escondido en el jardín por el delincuente sexual Phillip Garrido y su esposa; o como la de Natascha Kampusch que estuvo secuestrada 8 años en un zulo debajo del garaje y por suerte logró escapar de su secuestrador. Pero quizás uno de los casos más escalofriantes que he escuchado y que recuerdo como si lo estuviera viendo ahora mismo en la televisión fue el del "monstruo de Amstetten". Quien secuestró a su propia hija durante 24 años, fruto de los abusos que sufrió tuvo 7 hijos. Todas ellas, historias escalofriantes, compuestas por los mismos elementos, pese a desarrollarse en diferentes puntos del planeta.

Abusos sexuales, maltratos, humillaciones, desnutrición, abortos, son algunas de las vejaciones a las que estas jóvenes se vieron sometidas durante su cautiverio.  Todas ellas encerradas en zulos, escondites o cobertizos en el jardín, en el garaje o en el sótano, habitáculos con puertas acorazadas, ventanas tapadas para que estos pequeños espacios quedasen insonorizados y pasasen desapercibidos. Muchas de ellas además, fueron atadas con cadenas y cuerdas e incluso algunas viviendas estaban rodeadas con alambres de pinchos y espejos retrovisores en la parte trasera para evitar que se fugaran.

La verdad, es que no entiendo, ¿qué les pasa a estas personas por la cabeza para cometer este tipo de atrocidades?, ¿cómo pueden tener todo tan pensado y poder fingir una vida normal delante de sus familias, amigos y vecinos?, ¿cómo las familias de los captores no se dan cuenta de sus comportamientos extraños?, ¿cómo hechos que antes pasaban desapercibos empiezan a cobrar relevancia?.

viernes, 3 de mayo de 2013

Por una libertad de prensa de verdad



Hoy 3 de mayo, como hace ya dos décadas, se celebra “el día de la libertad de prensa”.  Un derecho innato del ser humano según el artículo 18 y 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos[1]. Y que en un país democrático parece que es obvio que se cumpla, sin embargo no siempre es así.
Cada día es más evidente que políticos y empresarios ejercen una feroz influencia sobre los medios de comunicación. Les manipulan y sobornan a su antojo para salir bien parados e influir sobre la opinión pública. Sean de la ideología que sean, los políticos y empresarios saben muy bien el poder de los medios de comunicación y muchas veces por desgracia incumplen un derecho constitucional tan importante como el de la libertad de expresión. Esto se suma a otros factores como la fuerte presión ejercida por los superiores para que la información salga rápido, la lucha por las audiencias, la feroz competencia, o el poco espacio para plasmar las informaciones.   

Internet parece que está jugando un papel importante en el desarrollo de esta libertad de expresión, a través de las redes sociales, los blogs o sitios webs donde mucha gente recoge y transmite información con el fin de construir una opinión pública libre y plural. Pero, ¿realmente debe creernos todo lo que leemos?, ¿es fiable toda la información que encontramos en internet? ¿se puede llamar periodista a alguien simplemente por el hecho de escribir en la red? ¿a caso el periodista digital es el concepto moderno para designar al periodista de toda la vida? o ¿realmente nos estamos cargando la figura del periodista propiamente dicho?.

Sea a través de los medios de comunicación convencionales o a través de internet debemos recoger y plasmar una información de calidad frente al sensacionalismo y el morbo que priman hoy en día, denunciar y sacar a la luz las injusticias, pero sobre todo, no dejarnos manipular ni influenciar por conductas corrupta o anti éticas.






[1] “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión y creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”.Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión, este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”