"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

martes, 17 de diciembre de 2013

Una vez más la publicidad emocional llega por Navidad

Pese a que hace ya algunos meses que se respira un ambiente navideño, por las calles decoradas con sus luces y motivos navideños, por los supermercados repletos de productos típicos navideños y por que el consumismo empieza a florecer. Parece que hasta que no empiezan a bombardearnos con los spots publicitarios navideños de las grandes marcas, como que falta algo. Yo, al igual que me ocurre en verano, me pego al televisor para descubrir lo que las grandes marcas nos traen en estas fechas. Ya que son anuncios por lo general, realmente buenos.

En estas fechas tan señaladas, como son las Navidades, en las que los reencuentros se suceden, las familias se reúnen, reina la paz y los momentos de añoranza y tristeza van de la mano de los de las alegrías y diversión, estamos especialmente sensibles, y los publicistas lo saben. Pese a la dramática situación que está viviendo nuestro país, en tiempos en los que la desmotivación, la falta de alegría son cada día más patentes entre los ciudadanos de a pie, hay anuncios que hacen que nos olvidemos aunque sea por unos minutos de esta situación y consiguen arrancarnos una sonrisa. Y eso es lo que se consigue con la publicidad emocional. Llegar a la gente, que revivamos momentos claves de nuestras vidas, que nos identifiquemos con el producto, que confiamos en el y en definitiva que los consumamos. 

Todos recordamos anuncios míticos de estas fechas. Eslóganes, historias, canciones que permanecen en nuestra memoria año tras año. ¿quién no se acuerda del mítico anuncio de Vodafone “Hola soy Edu, feliz navidad”? o ¿de los anuncios de las famosas burbujas de Freixenet?, ¿quién no se ha visto alguna vez identificado con el anuncio del Almendro “Vuelve a casa por Navidad”?, ¿acaso alguien no sabe que el turrón más famoso del mundo es el turrón de Suchard?, o por lo menos eso dice el anuncio y ¿qué me decís de los anuncios de coca cola con sus duendes y Papá Noel? o ¿quién no sabe a estas alturas quién es el calvo de los anuncios de Lotería y Apuestas del Estado?. Esto sólo, por poner algunos ejemplos.

Pero yo sin duda me quedo con los que desde hace un par de años realiza la marca Campofrío.  Si en 2011 los humoristas de nuestro país rendían homenaje a Gila con el spot “Cómicos” y en 2012 Fofito nos narraba “El Curriculum de todos”. Este año vuelve a la carga con su spot “Hazte extranjero” campaña emotiva donde las hayas. Pese al pesimismo, a la crisis que vive nuestro país, Campofrío nos recuerda lo bueno de vivir en España, lo que nos diferencia de otros países, nuestro carácter, nuestra forma de ser, nuestra tradiciones y creo que eso a veces es importante, no olvidar nuestros orígenes. “No importa de donde seamos… ni donde estemos lo importante es que nada ni nadie nos quite nuestra manera de disfrutar de la vida”.




miércoles, 20 de noviembre de 2013

La importancia de cuidar nuestra marca personal en la red

Yo soy de esa clase de personas que no puede estar quieta y que se apunta a todo, de las que prefieren acostarse sabiendo una cosa nueva que dándose cabezazos esperando a que le lluevan las oportunidades sentadas en el sofá de su casa. Por eso últimamente no hago más que acudir a cursos sobre redes sociales, internet, cómo hacer cv… por eso de reciclarme un poco y adaptarme al siglo en el que vivimos.  Y en todos hemos llegado a la misma conclusión y es que si no apareces en Internet ya sea a través de las redes sociales, blogs o en fotos, estás perdido. Estamos en el área digital, en la que las nuevas tecnologías están a la orden del día y es importantísimo tener una presencia online. Y además si estás buscando trabajo pues con más motivo. Existen redes sociales especificas para buscar empleo, redes sociales profesionales propiamente dichas, en las que colgando tu CV online o participando en foros y grupos puedes darte a conocer o entrar en contacto con otra gente.  Hasta aquí todo bien, el problema radica en el otro tipo de redes sociales que existen. Si ya de por si el hecho de encontrar trabajo resulta toda una odisea y depende de muchos condicionantes no debemos descuidar los aspectos que depende exclusivamente de nosotros mismos. Con esto me estoy refiriendo a las fotos, comentarios, los “me gustas” que hacemos. Hoy en día es habitual que los de recursos humanos surfeen, rastreen, investiguen sobre nosotros y nuestros movimientos en Internet con el fin de decidir si somos los candidatos ideales para ser contratados. Es decir en esos blogs, redes sociales y fotos buscan completar la información que está plasmada en el CV, lo que sería el perfil profesional, para llegar al perfil más personal. Todos estos movimientos están analizados con lupa, por eso es tan importante la imagen o marca personal que mostremos para que sea la más acorde con nuestra personalidad.
Sin embargo, yo me pregunto ¿es ético que los de recursos humanos busquen información sobre nosotros en Internet cuando nosotros ni siquiera hemos mencionado que estamos en una red o varias redes sociales?. Si por ejemplo, en una entrevista podemos evitar ciertas preguntas embarazosas e irrelevantes para el puesto a desempeñar como la tendencia política, religiosa o el estado civil, ¿por qué en cambio no podemos negarnos a que se investigue sobre nosotros en la red?, ¿dónde está el límite entre lo público y lo privado? 

martes, 12 de noviembre de 2013

¿Tienen los países pobres un imán para atraer desastres naturales?



Parece que las desgracias nunca vienen solas. Y los desastres naturales por general siempre afectan a los más pobres, a los más vulnerables. Hay zonas del globo terráqueo que se ven continuamente afectadas por estos fenómenos naturales, y otros lugares en cambio corren mejor suerte.
Desde el pasado viernes, los medios de comunicación no han parado de bombardearnos con imágenes desoladoras de ciudades arrasadas, carreteras cortadas, árboles caídos, y sobre todo miles de víctimas, desesperadas por encontrar víveres y agua potable para sobrevivir.
Me estoy refiriendo al tifón Haiyan o también conocido como Yolanda, que ha arrasado el archipiélago asiático y que podría haber causado al menos 10.000 muertos, ya que ha destruido entre el 70% y el 80% de la población de Tacloban, capital de la provincia de Leyte, con una población de 220.000 personas[1]. Unos datos escalofriantes incluso para Filipinas, un archipiélago que está acostumbrado a padecer este tipo de desastres naturales, ya que cada año se ve castigada por unos 22 tifones[2].
Pese a que estamos acostumbrados a ver en los medios de comunicación, en determinadas épocas del año, este tipo de fenómenos, yo sigo sorprendiéndome de la brutalidad con la que la naturaleza azota a estos países. Realmente, ¿estamos protegidos ante el impacto de estos fenómenos naturales?, ¿podrían evitarse?, ¿por qué algunas zonas son más castigadas que otras?, ¿acaso los países pobres tienen un imán para atraerlos?, ¿tiene algo que ver el hecho de que estos países estén sobrepoblados y sean más extensos que los países en los que no se producen estos fenómenos?, ¿acaso en los países desarrollados los llamamos fenómenos naturales y en cambio en los países subdesarrollados son catalogados como desastres naturales por el gran impacto que producen en la economía y en la sociedad del país?.
Por desgracia no podemos impedir que estos desastres naturales se produzcan, pero si podemos reducir su impacto con medidas de prevención y planificación ante estos, así como reduciendo la contaminación o la sobre explotación de los recursos naturales en algunas zonas del planeta. 
Ahora toca ayudar a las víctimas y supervivientes de esta tragedia, ya que por desgracia en estos países la reconstrucción es más lenta y difícil que en los países desarrollados[3].


Afectados por el tifón huyen de las ruinas / Bullit Marquez (AP) http://goo.gl/mfRSMw






domingo, 27 de octubre de 2013

La fiesta del Cine desborda las salas

La quinta edición de la Fiesta del Cine ha sido todo un éxito. Durante los tres primeros días de esta semana, grandes colas en los alrededores, gente de todas las edades y las salas desbordadas han sido el paisaje predominante en las 272 salas de cine de toda España, o lo que es lo mismo el 90% de los cines españoles han participado en esta iniciativa[1]. Una acción, impulsada por productoras, exhibidores y distribuidores junto con el apoyo del Instituto de Cine y de las Artes Audiovisuales y con el patrocinio de Coca-Cola, El Corte Inglés, Ford, Canal +, JCDecaux y entradas.com[2], y que ha sido muy bien acogida por los amantes del cine, ya que este año hemos pasado de los 760.000 espectadores del año pasado a más de un millón y medio de asistentes en esta edición[3].
Esta fiesta ha permitido que por un precio simbólico de 2,90 euros un espectador pudiese ver hasta tres películas por el precio de una entrada en cualquier época del año, ya que el precio habitual del cine oscila entre los 8 y los 11 euros por sesión.
Con estos datos, yo me pregunto: ¿se ha conseguido el efecto llamada que se pretendía?, es decir, ¿si el cine costase siempre 2,90 euros se llenarían las salas como ha ocurrido durante estos días, o se ha debido a un hecho puntual y unido a la palabra “oferta”, “rebaja” que tanto nos atrae?. ¿Siguen siendo el precio y la piratería los principales problemas y amenazas que tiene el séptimo arte?. Asimismo, ¿han influido otros factores externos como el tiempo otoñal y lluvioso de algunas ciudades?. O por ejemplo, ¿es caro el cine en comparación con otros artículos culturales como acudir a un concierto o ir al teatro? o ¿es que el cine no nos gusta realmente tanto como decimos y preferimos ser consumidores de otro tipo de ocio?.
Muchos interrogantes sin resolver, pero que sin embargo la industria del séptimo arte deberá resolver con el fin de acabar con la crisis que acecha al cine desde hace algunos años.


[1] http://goo.gl/8I8hwb
[2] http://goo.gl/ztF2aO
[3] http://goo.gl/41FRgn

lunes, 21 de octubre de 2013

Efecto SVE 2013

100, fuimos los voluntarios seleccionados para participar en el “Evento anual SVE 2013” que se ha celebrado del 18 al 20 de octubre en Santander. Durante dos días hemos estado muy presentes en la vida de la ciudad cántabra compartiendo, analizando y evaluando nuestra experiencia en el extranjero, hemos dado a conocer este programa gracias a diferentes actividades, además de descubrir las oportunidades de movilidad, empleo, voluntariado y aprendizaje que tenemos los jóvenes europeos.
Muchos han sido los interrogantes planteados y que me han surgido durante estos días. Ser voluntario europeo significa ¿dar y/o recibir?;  ¿es un comienzo para dar un paso más allá?; ¿de qué manera cambia tu vida tras esta experiencia?; ¿qué lo diferencia de otros voluntariados o incluso de otras estancias en el extranjero?; además del crecimiento personal, ¿sirve para crecer a nivel profesional?; una vez de vuelta, ¿ahora que?, ¿cuál es mi futuro?.
Muchas han sido las historias narradas y compartidas, historias desarrolladas en diferentes países, entornos, vividas en diversos espacios de tiempo, en diferentes momentos personales, pero que sin duda todas tienen un sentimiento común y es que a pesar de las diferencias todas han conseguido crear el mismo efecto, un cambio, una reacción.
En definitiva, para todos nosotros el voluntariado ha marcado un antes y un después en nuestras vidas. Y pese a los choques culturales, y en algunos casos a los problemas vividos, todos tenemos una sensación muy positiva de este programa. Quizás ahora con la cabeza fría y después de unos meses en nuestro país y analizando la situación desde otros ángulos, muchos hemos olvidado los momentos malos y sólo queremos quedarnos con el lado positivo de la experiencia. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Cada día más cerca de erradicar la enfermedad del SIDA

Hoy los medios de comunicación nos transmitían una buena noticia. Parece ser que uno de los objetivos de Desarrollo del Milenio[1] está cerca de cumplirse. Estoy hablando concretamente del objetivo 6, referente a la detención y reducción de la propagación del SIDA antes del 2015.
Desde que surgiese la enfermedad a principios de la década de los 80, en la comunidad homosexual de san Francisco, 75 millones de personas han sido infectadas, 10 millones de personas en el mundo precisan de antivirales y 36 millones de personas han fallecidos por causas relacionadas con esta enfermedad. Datos escalofriantes, que se recogen en el informe del Programa de las Naciones Unidas para el VIH/SIDA. Sin embargo, pese a ello, también hemos sabido que la lucha contra esta lacra está dando sus frutos y es que la enfermedad se ha reducido un 33% desde 2001 y en el caso de los niños se ha reducido hasta en un 52%.
Por desgracia, las regiones más infecciones siguen estando en países subdesarrollados como África sahariana donde existen más de 25 millones de personas, de los cuales 2,9 millones son niños, seguida del Sudeste Asiático con 3,9 millones de infectados y Latinoamérica con un millón y medio de afectados[2].
Hasta aquí, podríamos decir que los datos que nos han facilitado son muy positivos, y alentadores, e incluso podríamos vaticinar que quizás antes del 2015 se pudiese cumplir el objetivo 6 de Desarrollo del Milenio. Pero como siempre hay un aspecto que se resiste, y es que aun no existe un acceso universal al tratamiento ya que siguen existiendo dificultades para asegurar el acceso al tratamiento antirretroviral para esos colectivos más vulnerables, como son las personas que consumen drogas, mujeres y niñas.  Para ser concretos, a día de hoy 10 millones de personas en el mundo precisas de antirretrovirales.
Pese a todo, es un gran paso para acabar con esta lacra que lleva destruyendo la vida de mucha gente desde hace más de 30 décadas.